Tanto la falta de tiempo, como de
espacio han sido los factores principales por las que el negocio de la
lavandería ha gozado de modo sostenido.
Lavar en casa se ha convertido ya
sea para bien o para mal en un acto del pasado en la mayoría de los casos. Con el afán de suplir la necesidad de miles
de personas que ya no están la mayor parte del tiempo en sus casas, uno puede
abrir su propio negocio de lavanderías.
El servicio de la lavandería
puede resultar rentable por la necesidad continua de las personas de mantener
su vestimenta limpia, durante cualquier época del año. Pero por supuesto, así
como ocurre con otras empresas afines como la industria
de textiles con la maquinaria textil, la inversión que debe de hacerse en
las lavanderías está ligada a máquinas
A1 como los rodillos de planchado, y servicios de mantenimiento, productos
químicos, etc.
